Tul-Shock presentó hoy su colección Noche Color Chicle, dedicada a la celebración, a los festejos de todos los tiempos y de todas las ocasiones. Para las creadoras, Camila Lemoine y Alessandra Osejo, la celebración es una obra de arte que merece ser festejada por todo lo alto, de aquí la extravagancia en los accesorios, conformados por flores con broches, carteras y apliques. Las telas fueron cuidadosamente elaboradas, tules, tejidos de punto, shantung de seda y driles con estampados fueron los protagonistas. Los colores fueron inspirados en los dulces, en las serpentinas, los helados y la decoración de cupcakes y los recuerdos: sobre una base negra se imponían tonalidades como el azul, el verde, el salmón y el morado. La apuesta de las diseñadoras: los estampados y la fiesta urbana que salió a la pasarela, sinónimo de diversión, alegría, y adrenalina.
Las siluetas eran perfectamente armónicas, en medio del color y el contraste se evidenciaban las cinturas y las faldas con vuelo recreaban el estado mismo de la infancia, en donde no hay complejos y la seguridad emana.
Se vio multiplicidad de prendas que iban desde shorts, minifaldas, pantalones, moños, camisetas estampadas y chaquetas. Hombros descubiertos, cortes altos con mucho vuelo y vestidos escultóricos, llamaron la atención.
Las modelos salieron a la pasarela con bombas, gorros de fiesta, una lluvia de confetis como jóvenes dispuestas a pasar un rato, muy coherentes con lo que las diseñadoras deseaban presentar.
Maquillaje fuerte, sombras oscuras y difuminadas acentuaron los ojos, el pelo recogido en colas de caballo, evidenciaba la elegancia y la diversión en una misma fusión, la de Tul- Shock.
Escrito por Vanessa Castañeda