Los 6 acontecimientos que han redefinido la moda en 2017

Este año la industria de la moda ha dado un importante giro hacia la transparencia. Desde el escándalo desatado entorno a Harvey Weinstein –gracias al cual la industria rompió su silencio y se unió a la lucha contra los abusos sexuales– hasta el establecimiento de un nuevo estatuto de trabajo para las modelos por parte de los dos mayores conglomerados, el mundo de la moda ha cambiado drástica e irrevocablemente en los últimos 12 meses. Ahora que el año toca a su fin, Vogue repasa los 6 acontecimientos que han redefinido la industria en 2017. El escándalo de Harvey Weinstein Cuando en octubre salió a la luz el presunto historial de acosos y agresiones sexuales perpetrados por Harvey Weinstein, la industria de la moda, con figuras como la modelo Cara Delevingne o el diseñador Tom Ford, alzó su voz contra el exproductor cinematográfico, además muy vinculado a la moda a través de iniciativas como Project Runway. Catalizador del debate social, el suceso instó a importantes miembros de la industria, tales como la modelo Edie Campbell, a firmar un manifiesto en contra de las irregularidades de carácter sexual en la industria; mientras que otros rostros, como la modelo Cameron Russell, siguieron compartiendo en las redes sociales sus propias vivencias de abuso. El no a las pieles de Gucci y Yoox Net-A-Porter ¿Pasará la piel a mejor vida? Este año, tanto Gucci, perteneciente al conglomerado de lujo Kering, como Yoox Net-A-Porter, el influyente grupo responsable de Net-A-Porter, se comprometieron a convertir sus negocios en libres de pieles. Se unieron así a una larga lista de diseñadores ‘antipiel’ entre los que se incluyen Calvin Klein, Tommy Hilfiger, Stella McCartney, Ralph Lauren y Giorgio Armani. Aunque las voces en contra no paran de crecer, las pieles siguen gozando de mucha popularidad, tanto que su venta global se ha casi triplicado desde 2011, según datos aportados por la International Fur Federation. El estatuto de las modelos En febrero de este año, el influyente agente de casting James Scully destapó, a través de un sentido post en Instagram, el maltrato por parte de la industria al que se ven sometidas muchas veces las modelos, relatando como en el desfile de Balenciaga las modelos fueron obligadas a esperar durante horas enclaustradas en una oscura escalera. El comentario suscitó muchas reacciones de apoyo de colegas como Helena Christensen o Antoine Arnault, directivo de LVMH e hijo de Bernard Arnault, que pidió a Scully que en caso de observar cualquier comportamiento inaceptable en nombre de su familia, se lo revelara inmediatamente. El pasado septiembre, los conglomerados de moda LVMH y Kering elaboraron conjuntamente un estatuto que protegiera el bienestar de las modelos y les asegurara unas condiciones de trabajo dignas. Dicha acta establece que las marcas deben contar con un terapeuta especializado durante las horas de trabajo y prohíbe contratar a modelos menores de 16 años. La marcha de las mujeres en Washington No cabe duda de que la moda se ha vuelto más política en 2017. En enero, millones de personas se manifestaban en todo el mundo contra la reciente investidura del presidente de EE.UU. Donald Trump, y la moda fue enseguida a la zaga de mano de diseñadores como Humberto Leon, Tom Ford y Marc Jacobs, que rechazaron contundentemente vestir a Melania Trump; o Missoni, que subió los famosos pussyhats a la pasarela convirtiéndola así en foro de debate político. El mes de la moda, más diverso que nunca La falta de diversidad en las pasarelas es sin duda uno de los defectos más flagrantes de la industria. Afortunadamente, el pasado mes de la moda se preció de ser el más inclusivo de la historia, y la diversidad racial se hizo notar en sus cuatro grandes semanas. En Nueva York, la mejor valorada en este aspecto, alrededor de un 40 por ciento de las modelos eran no caucásicas, según datos de The Fashion Spot, además de incluir una cantidad significativa de modelos transexuales o de género no binario así como otras tallas grandes o con discapacidad, enriqueciendo así sus pasarelas. A pesar de estos grandes avances en la Gran Manzana, las ciudades europeas aún se hallan muy lejos de este objetivo, sobre todo Milán, donde solo un cuarto de las modelos eran de raza no blanca. Nuevos directores creativos en Givenchy, Lanvin y Chloé La pasada temporada, Natacha Ramsay-Levi, una veterana en la industria que trabajó más de una década bajo el ala de Nicolas Ghesquière, asumió el cetro Chloé dispuesta a transformar la firma parisina a través de sus trajes de pana masculinizados y abrigos de cuero; pero sin desmerecer el legado histórico de la casa, reinterpretando sus característicos motivos ecuestres y estampados florales. En los últimos 12 meses, en la industria de la moda ha seguido girando el juego de las sillas, y como consecuencia varios diseñadores de perfil alto han tomado la puerta de salida: Riccardo Tisci dejó Givenchy tras 12 años como director; Clare Waight Keller salió de Chloé después de seis años para reemplazar a Tisci; Bouchra Jarrar se fue de Lanvin tras apenas 16 meses en el puesto; y Christopher Bailey anunció su intención de dejar Burberry el año que viene, después de 17 años. Las firmas de lujo históricas afrontan un periodo de constante reinvención y aquellas trayectorias de décadas de duración parecen ser ya cosa del pasado.

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