Momentos épicos vistos en una pasarela en 2017

Este 2017, los editores de moda de Vogue sin duda hemos cubierto cientos de desfiles por todo el mundo, de Nueva a York a París, pasando por Copenhague o Seúl; pero estos son los 10 momentos que jamás olvidaremos: Naomi Campbell abrió el desfile de Alaïa Cuando tu público lleva seis años esperando tu vuelta a las pasarelas, ¿qué mejor que pedirle a una legendaria supermodelo –además íntima amiga– que abra y cierre tu colección? En el inesperado desfile de Azzedine Alaïa durante la semana de la costura de julio, el último del diseñador antes de su fallecimiento en noviembre, la aparición de Campbell fue elogiada y aplaudida por todos, enfundada para la ocasión en un abrigo monocromo de silueta acampanada, botines con cremallera en el empeine y el pelo anudado en un moño plastificado. Las supermodelos en el desfile de Versace En memoria de su hermano Gianni Versace, asesinado en Miami Beach hace 20 años, Donatella reunió a cinco de las supermodelos originales para el colofón de su desfile de primavera/verano 2018 de Versace. Llegado el gran final, el telón se abrió para descubrir las figuras de Cindy Crawford, Naomi Campbell, Claudia Schiffer, Carla Bruni-Sarkozy y Helena Christensen, todas ellas vestidas con túnicas de diosa en cota de malla y posando como estatuas sobre pedestales blancos. Después, dieron dos vueltas a la pasarela al compás del “Freedom! ’90” de George Michael, la segunda del brazo de la propia Donatella. Saint Laurent y la Torre Eiffel Para su desfile de primavera/verano 2018, el diseñador Anthony Vaccarello subió a sus modelos a una enorme pasarela al aire libre sobre el Trocadéro y las vistió con una mezcla sensual y decadente de cuero, lentejuelas y plumas de avestruz. Con nada menos que la Torre Eiffel iluminada como decorado, la bella visión será largamente recordada tanto por los editores de moda como por el público –con nombres como Courtney Love, Lenny Kravitz y Chloë Sevigny–. La cita fue aún más emotiva debido a la muerte, tan solo unas semanas antes, del que fuera socio inseparable de Yves Saint Laurent, Pierre Bergé. “Quería que fuera un gran homenaje –declaraba Vaccarello a Vogue después del desfile–, a Yves Saint Laurent, a la casa. Y aunque parezcan clichés, quería llevar estos cliché tan lejos que fueran preciosos”. El debut de Kaia Gerber sobre las pasarelas Sorpresa: solo cuatro días después de su 16º cumpleaños y 26 años después de que su madre debutara en el desfile de Donna Karan, la parecidísima hija de Cindy Crawford, Kaia Gerber, dio sus primeros pasos sobre la pasarela de Calvin Klein, vestida con un traje inspirado en el uniforme de las típicas camareras americanas y compuesto de camisa de seda estilo Western sobre jersey de cuello vuelto y un pantalón de satén color mostaza. El diseñador Raf Simons eligió en persona a Gerber para tan esperadísimo desfile, su segundo con la firma. La modelo fue la cuarta en salir, pero no pasó desapercibida. Despertó sonrisas de reconocimiento incluso entre la más granada clientela del front row y en el público hubo más de un codazo de aviso. Aunque el ritmo de la moda no para nunca e hito tan memorable pasó como una exhalación, incluso más rápido que el clic de los iPhones que quisieron capturarlo. Halima Aden desfiló para Max Mara La modelo somalí-estadounidense Halima Aden ha sido una de las estrellas revelación de este 2017. Además de pisar las pasarelas de Nueva York y Milán, esta chica de portada del Vogue Arabia sorprendió, a sus 20 años, por su impactante y moderna aparición en el desfile de Max Mara, donde la vimos lucir –dentro de la colección otoño/invierno 2017– el característico abrigo clásico en tono camel de la firma pero esta vez combinado con su hijab. Dicho momento pareció querer marcar un hito en el sobresaltado clima político actual, además de suponer un gran gesto de inclusión por parte de Max Mara. Miradas de aprobación acompañaron a la modelo hasta el final de la pasarela, muchas cabezas incluso se torcieron, y de súbito, los dedos se pusieron a teclear. Dior en California El día de campo y moda que Dior montó en plena California no solo elevó imponentes tiendas, sino su propio listón, y mucho. Su directora artística Maria Grazia Chiuri atrajo hasta allí a invitados de la talla de Rihanna, Charlize Theron y Demi Moore, deseosos de ver su colección Crucero sobre las polvorientas montañas de Santa Monica, escenario de rodajes como el de Lo que el viento se llevó o de la La casa de la pradera. Con referencias a la sanadora chamánica y feminista Vicki Noble y a Clarissa Pinkola Estés, autora del libro Women Who Run With the Wolves, el desfile tuvo lugar en la reserva natural de Upper Las Virgenes Canyon, en Calabasas. Rodeados de globos aerostáticos de Dior Sauvage y con las letras de la firma colocadas sobre el telón montañoso, en claro homenaje al famoso letrero de Hollywood, ardieron las fogatas de campamento, los tambores sonaron y Solange Knowles actuó rociada de polvo dorado al son del zumo verde con vodka. El desfile número 100 de Dries van Noten Para celebrar su centésima colección el marzo pasado, Dries van Noten recurrió a sus diseños histórico. También recuperó a sus musas más conocidas, ya que solo eligió modelos que ya hubieran desfilado para él anteriormente. Missy Rayder, Hannelore Knuts, Alek Wek, Delfine Bafort y Tasha Tilberg tocaron la fibra de nuestra nostalgia, enfundadas en vaqueros con chaquetas metalizadas, abrigos masculinos y vestidos camiseros o jerséis en mil colores. Una oleada de teléfonos se alzó sobre el público como si se tratara de un moderno brindis con champán. En el front row, Catherine Deneuve, y en las redes, la cuenta de Instagram de la firma alcanzaba el medio millón de seguidores nada más acabar el desfile. El debut de Raf Simons en la línea femenina de Calvin Klein Un belga en Nueva York. El diseñador presentaba su primera colección de mujer para la firma –en el que suponía también su primer desfile mixto–, y después de haber prestado su genio tanto a Jil Sander en Milán como a Dior en París, militaba ahora en las filas de uno de los mayores valuartes de Estados Unidos. Entre su público hubo fans de alto nivel como Millie Bobby Brown y Brooke Shields, o de Julianne Moore a Naomie Harris. Los invitados se sentaron sobre una instalación artística de Sterling Ruby, embaucados por la melodía del “This is Not America” de David Bowie mientras contemplaban una nueva versión del estilo pionero americano (y no solo en la pasarela, sino también en el propio país con la investidura de Trump). Simons insufló nueva vida a la marca y quedó más que satisfecho. En el gran final, tras pegarse una carrera por las múltiples pasarelas que conformaban su show, el diseñador lanzó besos a su impertérrita mano derecha y nuevo director creativo, Pieter Mulier. El cohete de Chanel El desfile de Chanel de otoño/invierno 2017, con su puesta en escena espacial en el Grand Palais de París, parecía una suerte de ‘Karl Lagerfeld conoce a Carl Sagan’. El diseñador llevó a su público hasta el infinito y más allá, con diademas en plata cuajadas de perlas y botas brillantes que en el planeta tierra se convirtieron en un imprescindible del street style. Pero la gran atracción fue el cohete llamado Chanel a tamaño real que presidía el centro de la sala. Como broche final, Lagerfeld y su minimascota rodearon la base del cohete al tiempo que este empezaba a escupir humo y hacía rugir sus motores. Apretaron un botón, sonó la cuenta atrás, salieron chispas al son de “Rocket Man” y así, sin más, despegó. Mario Testino enarbolaba fascinado su cámara y Cara Delevingne aplaudía a rabiar. Fue, no cabe duda, un desfile de otro mundo. Rihanna cerró su desfile en moto Pilotos de motocross hacían acrobacias sobre montañas de brillantina rosa hasta que llegado el colofón del desfile Fenty X Puma de primavera/verano 2018, salió su verdadera estrella y creativa: Rihanna. La mayoría de diseñadores optan por un modesto saludo final, pero la cantante convertida en diseñadora prefirió sacar de dentro su lado motero y aparecer en la grupa de una moto y agarrada a la espalda de su misterioso conductor con casco. Con gafas de sol, moño alto, un look atlético y calzada con imponentes botas altas de tacón bobina y bandas deportivas, era la viva imagen de la diversión. Tras cruzar como una reina entre la multitud, lanzando besos y sacando la lengua socarrona, siguió su travesía hacia su Instagram Live.

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